lunes, 27 de junio de 2016

Noche Cofrade

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Félix Torres

Fray Tomás de la Cámara, tras recoger el galardón, con miembros de la Cofradía de la Oración en el Huerto | Foto: JFS

En estas épocas casi veraniegas, en las que las graduaciones de los más diversos modelos de estudiantes nos van mostrando el final de cada curso, quienes formamos este grupo de interesados por nuestra semana de Pasión nos reunimos para hacer fiesta de hermandad aun no siendo cofradía.

Ahora, cuando las marchas procesionales hace tiempo que dejaron de resonar en nuestro oído profundo y desde hace ya veintiséis años, la Tertulia Cofrade Pasión celebra el fin de su curso con la entrega del galardón que designa a quien lo recibe como una persona o institución que cuenta con el aprecio de la asociación por haberse destacado en valores relacionados con la Semana Santa, con nuestra Semana Santa.

A lo largo de estos años han sido ya muchos los galardonados, de forma más o menos acertada pero siempre con el cariño de los contertulios y el rigor de sus consideraciones, que han pasado a formar parte de nuestra pequeña historia cofrade celebrando o, mejor, concelebrando, nuestra "noche cofrade".

Este sábado, hace apenas un par de días, hemos vuelto a compartir con amigos y cofrades esta fiesta de clausura y el reconocimiento a nuestro homenajeado, disfrutando de cena y compañía con esa cálida sencillez que se impregna en el ambiente cuando uno se encuentra a gusto. Y a gusto estuvimos todos, amigos todos, mientras compartíamos el pan con fray Tomás de la Cámara, nuestro galardonado para este año, y nos deleitábamos con sus palabras cargadas de sentido y sentimiento. Una homilía de las buenas, aunque no estuviera escrita.

Después, llegado a casa tras la disfrutada velada, tecleo en internet "Tomás de la Cámara". Y, como la red no entiende de tildes, me aparece en la pantalla multitud de referencias a cine y sus planos, movimientos de cámara y lenguaje cinematográfico. Sigo buscando y más allá, en referencias casi perdidas, encuentro al padre Cámara, quien fuese obispo salmantino "por suscripción popular" si tomásemos al pie de la letra la dedicatoria de esa imagen que el pueblo salmantino dedicó a tan insigne personaje. Continúo la búsqueda y allá, escondido en su modestia, perdido entre unos y otro, encuentro a fray Tomás. Poca cosa. Apenas un par de fotografías y su página de Facebook.

Está claro. Este hombre de Dios no es un semanasantero al uso. Sin embargo, tiene algo que me hace asociarlo a nuestra Semana Santa como si fuera de los de toda la vida. Y es que, aun de recién llegado, cuando uno se implica y actúa, es como si estuviera en "esto" desde siempre. Eso es lo que ocurre con fray Tomás, quien abrió "desde fuera", un día de hace algunos años, las puertas del convento de san Andrés, el Escorial salmantino, para que una de nuestras cofradías pudiera asentarse entre sus paredes. A partir de ese instante, Tomás pasó a ser un convencido de la Semana Santa y desde entonces no ha dejado de sentirse uno más en la Cofradía de la Oración en el Huerto. Un cofrade de excepción que cedió su casa sin condiciones para que aquellos cofrades pudieran dignificar las figuras de su devoción y ofreció su consejo para quienes de esa cofradía quisieran gustar.

Tomás es, desde que abrió aquellas puertas, un pilar fundamental en la vida de los cofrades y de la cofradía, necesario y siempre presente, incluso a pesar de la inconveniente distancia. Porque él está ahí, sin que cuenten los kilómetros, para atender a quienes le busquen y ejercer su ministerio sin alharacas, sencillamente.

Ciertamente, fray Tomás de la Cámara no puede presumir de antiguo en nuestra Semana Santa, pero la intensidad que ha puesto desde que comienza el vínculo entre cofradía y comunidad carmelita, hace que esté entre nosotros como si hubiera estado siempre y, por supuesto, por derecho propio.

Por todo esto, y por lo que no soy capaz de expresar en mi torpeza, Tomás de la Cámara, quien fuese prior de la comunidad carmelita de san Andrés y hoy dedicado párroco de la iglesia del vallisoletano barrio de Girón, es merecedor no solo del galardón Francisco Rodríguez Pascual, sino del cariño, la consideración y, sobre todo, la admiración de la Tertulia Cofrade Pasión.


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