«Sé que, en tu isla, las procesiones del
santo patrón son muy sentidas y congregan a todo tipo de gente: jóvenes y
viejos, ricos y pobres, devotos y escépticos, tradicionalistas y progresistas.
Y sé también, porque ocurre lo mismo en el sur de Italia, que los políticos
nunca se pierden este tipo de citas porque son ocasiones de lucirse que sería
absurdo desaprovechar. Un político hábil puede incluso eclipsar al santo y
hacer campaña electoral».
(1)
¿Es verdad que un político hábil puede
acaparar más «titulares» que un paso procesional? ¿Quién busca la fotografía el
cofrade o el político? ¿Quién saca más rédito el político o el cofrade? ¿Se
está haciendo de la casa de mi Padre un mercado? ¿Se buscan experiencias
‘instagrameras’ por encima de la experiencia espiritual? ¿Cuánto vale la
palmadita en la espalda? ¿Cuánto computa en términos económicos la fe?
Cada uno tendrá una contestación a las
preguntas propuestas. Sobre la última cuestión planteada, fue curioso ver el
álbum de estampitas de las cofradías, pasos, hábitos, cruces, velas… alcalde y
presidente de la Junta. Eche de menos la presencia en los cromos de otros
alcaldes con apellido de ciudades que han hecho mucho por la Semana Santa en
Salamanca. ¡Qué pena este ‘olvido’! Dice un proverbio que la memoria es el
único paraíso del que no podemos ser expulsados. Añado: por mucho que se
intente.
Según lo estaban presentando mi cabeza
escuchaba la cantinela que se puede oír en La Alamedilla los fines de semana. «Sí
le, sí le, sí le… No le, no le, no le…». O lo que es lo mismo: Sí lo tengo o no
lo tengo, en relación a los cromos de los jugadores de LaLiga de fútbol. Me
encantaría conocer cuál es el cromo que cuesta más encontrar, porque se
convertirá en el objeto más codiciado y pasará a ser idolatrado.
Todo tiene un precio. El coleccionable
tiene 54 páginas y espacio para los 486 cromos. Está comercializado por una
empresa y se adquiere en quioscos y en la sede de algunas cofradías. El álbum
se entrega junto a siete sobres de cromos por 15 euros y cada sobre suelto (con
siete cartas dentro), a un euro. Lo dicho: todo tiene un precio.
En el Evangelio de Juan (2,13-16), se
lee: «Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló
en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí
sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las
ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las
mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la
casa de mi Padre casa de mercado».
(1) Capítulo:
¿Sabes luchar aunque no tengas miedo?, del libro Grita escrito por
Roberto Gaviano.




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