lunes, 11 de mayo de 2026

Sentido y referencia

| | 0 comments

P. P. Mateos

Fotografía: Pablo de la Peña

11-05-2026

Resulta frecuente escuchar en nuestras conversaciones diarias que el mundo está carente de sentido. Una gran confusión parece derivarse de un exceso de información y de informaciones contradictorias, como si todo estuviese destinado a que no se pueda discernir qué es verdad y qué no lo es. Por otra parte, que una determinada realidad, aunque esta sea toda, tenga sentido o no, no depende únicamente de ella misma y del contexto donde está inmersa, depende también de la realidad a la que esté referida.

Cuando contemplamos la Pascua nos damos cuenta en seguida de que la Resurrección del Señor no tiene testigos, excepto, a lo mejor los guardias. El relato más cercano, en el tiempo, es: «El ángel habló a las mujeres: “Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: ¡ha resucitado!, como había dicho”». (Mt 28,1-6). De modo menos detallado en los evangelios de san Marcos y san Lucas son dos jóvenes con vestiduras blancas los que anuncian la resurrección del Señor. Tampoco en el evangelio de san Juan se nos describe el momento. Los testimonios que tenemos son el sepulcro vacío y que lo vieron resucitado. Pero el momento mismo nadie lo vio.

Vemos pues, que la humillación, es pública pero la gloria no acontece de la misma forma. El que ama no busca su gloria sino la del que ama y Jesús busca la gloria del Padre: su misericordia. Nadie podría vivir sin la misericordia de Dios. Las apariciones del Resucitado no están destinadas a ninguna otra cosa más que a la expresión del amor de Dios: reúne a los suyos como Buen Pastor, los busca y los reúne ya que después de cada encuentro comprobamos que una de las reacciones es ir a anunciarlo a los demás. ¿Qué sentido tiene esto? El sentido es justamente el amor del Padre, que es lo que el Señor quiere manifestar. Ni protagonismo ni gloria, ni venganza ni humillación de los vencidos, ni ajuste de cuentas ni demostración de poder… es el servicio que el Hijo del Hombre presta para que el hombre pueda volver a Dios, es el oficio de la reconciliación y la llamada a confiar. La referencia de Jesús es el Padre y Dios es AMOR. El servicio del Señor es mostrar el AMOR del Padre, y esta es la referencia del Señor toda la vida, nadie puede vaciar de contenido esta referencia.

El amor a Dios y al hombre da sentido a la Pasión, y la Resurrección muestra el sentido de su vida en plenitud, sin embargo, vivir sin Dios queriendo dominarlo todo, como si tuviéramos poder para ello, o no querer compromiso ninguno más que vivir yo mismo hace que lleguemos a un mundo semejante al que tenemos. La entrega que hemos celebrado tanto en la liturgia como en las procesiones ahora debe hacerse vida, y vida de cada día, en cada cofrade. Así podrán descubrir la presencia del Resucitado en nuestro mundo de hoy y encontrar en él la luz que ilumina la historia de cada persona.



0 comments:

¿Qué buscas?

Twitter YouTube Facebook
Proyecto editado por la Tertulia Cofrade Pasión