viernes, 9 de enero de 2026

Vuelta al cole

| | 0 comments

F. Javier Blázquez

Cristo del Perdón ante la Universidad de Salamanca | Fotografía: Pablo de la Peña

09-01-2026


Pasan los Reyes y, tras el día de asueto para disfrutar de los regalos, los niños retornan al aula y la vida, de repente, vuelve a la rutina. Todo sigue igual. Bueno, casi todo, porque novedades siempre hay. Quienes navegamos sobre las aguas procelosas del mundo académico nos quejamos, con frecuencia y bastante razón, del deterioro del sistema educativo y su permisividad para promocionar a los alumnos. Repetir un curso hoy en día, en las etapas obligatorias, es prácticamente imposible. En un mundo dominado por la tiranía de la estadística, el pánico al fracaso escolar es tal que, uno tras otro, los sucesivos gobiernos, anteponen los porcentajes a la calidad. Es decir, que si promocionan, digamos, un 95% de los alumnos, el sistema funciona muy bien y apenas hay fracaso escolar. Aunque ni con el canuto sean capaces de dibujar la o, aunque ni con los dedos calculen el dos más dos. Total, ya están Google, el GPT y las mil aplicaciones de IA, los gurús de TikTok y los «influencers» que nos los resuelven todo, nos informan de lo necesario e indican cómo debemos actuar. Y no hay que pensar, que es lo bueno. La vida solucionada y a refocilarse en los lodazales de la indigencia intelectual.

Afortunadamente, no todo está perdido y de vez en cuando surgen iniciativas contracorriente para mejorar el nivel formativo en los ámbitos más dispares. Porque la formación es integral y no solo se adquiere en la escuela, aunque ese sea el primer y más importante lugar. La formación religiosa, y dentro de ella la cofrade, también es fundamental. Y en nuestra diócesis, sin miedo a lo que puedan reflejar las estadísticas, han apostado con decisión por unos dirigentes cofrades altamente cualificados y, si no se alcanzan objetivos en el curso dispuesto para ello, que ha aumentado significativamente su exigencia, se repite.

Ignoro si han cerrado el programa de ponencias para encuentro nacional de cofradías que se organiza a finales de septiembre. Pero este asunto sí sería interesante para presentar a las otras diócesis. La cabeza visible y pensante de estos cursos podría exponer, con la clarividencia que le caracteriza, la experiencia salmantina. Y que aprendan los demás, que después de todo, también en esto, Omnium scientiarum princeps Salmantica docet.

Al respecto, me decía un sacerdote sensato, ajeno al mundo cofrade, con el que disertaba acerca del giro hacia la excelencia por el que ha optado el consiliario general, «qué diócesis más bonita nos está quedando». Y es verdad, porque lo que ahora parece impopular, con el tiempo dará sus frutos. Si se sube la exigencia, acudirán las personas con un mayor nivel y solo aquellas que dispongan de mucho tiempo para dedicarlo a las cofradías. Es decir, que ya se está haciendo una primera selección. Y todo esto, como es obvio, redunda en una mejor imagen de la Iglesia local. Los dirigentes, no lo olvidemos, además de ser Iglesia, actúan en el nombre de la Iglesia.

Hay cosas, sin embargo, más difíciles de comprender. Cuando decidieron aplicar las Normas perfeccionando la voluntad de su promotor, don Carlos López, y el sastre confeccionó el traje para que los cofrades adelgazasen o engordasen, creciesen o menguasen, en función de él, muchos se indignaron. Es lo que tienen las novedades, que no se terminan de comprender. Pero, gracias a Dios, ya nadie se enfada y a la gente se la ve contenta. Hasta los que repiten curso también lo entienden y no se percibe disgusto. Se les nota alegres, se ríen mucho. Y eso está bien. Porque las cosas cambian, como en el salmo 126 (5-6): «Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Al ir iban llorando, llevando las semillas. Al volver, vuelven cantando, trayendo sus gavillas». Los llantos, para quienes vuelvan al cole calatraveño, se tornarán en cánticos de alabanza, porque el Señor sigue haciendo maravillas a través de quienes le representan.


0 comments:

¿Qué buscas?

Twitter YouTube Facebook
Proyecto editado por la Tertulia Cofrade Pasión